Hay titulares que cuando los lees, te destripan el alma.
"EEUU celebra las revueltas árabes aunque desconoce 'a qué conducen' ", ha afirmado la Secretaria de Estado Hillary Clinton al difundir el informe del Departamento de Estado sobre los derechos humanos... ... ¡Pues ya podrían haberlo estudiado antes de apretar como apretaron para que nos metiéramos todos en este tinglado!, porque si no hubiera sido por el empujón que nos pegó EEUU, probablemente no nos hubiéramos ni metido. ¡Manda huevos, pues, que ahora nos vengan con ésto! ¡Y éso que éstos son los listillos del cole!. ¡Imagínense lo que podrían dar de sí los torpes!... ¡Y yo quejándome todo el día de nuestro cenutrio local, nuestro actual "saliente de cargo"...!
Pues les voy a decir yo, someramente y sin ser una lumbrera, a lo que conducen estas revueltas. A "grosso modo" y de momento, conducen a 23 insurgentes, que no rebeldes, en su mayoría jóvenes y soñadores, muertos en Bahrein, a 63 en Yemen, a 122 en Siria...; a incontables, miles, de muertos en Libia... Pero también a un Mubarak derrocado y detenido por corrupción y por abusos de poder en Egipto ("Egipto ordena el arresto de Mubarak por la represalia de la revuelta") y a una inusitada y refrescante igualdad electoral entre hombres y mujeres en Túnez ("Túnez opta por la paridad en sus primeras elecciones"). Conducen hacia un camino de esperanza y de libertad y hacia la aniquilación de regímenes opresivos y dictatoriales en los que la tortura y el no respeto hacia los derechos humanos era el pan de cada día.
Estas revueltas, Mrs. Clinton, los alejan de dictaduras bochornosas, de represiones, de atraso social, de abusos constantes, del miedo. Ellos lo tienen claro, Sra. Secretaria del Gran Estado, y por ello están dejando su sangre en el intento. Lo que no sé, y supongo que ahí radica su incertidumbre, es el bocado que pretenden ustedes llevarse de todo ésto y en su defecto, la posición en la que van a quedarse cuándo la situación se estabilice y se finalice todo este enredo.
Básicamente, Señores del Departamento de Estado Norteamericano, esta revolución no se está desarrollando por el pan, como en su momento ustedes dijeron, sino por recuperar la dignidad. Partió de una ofensa, de una humillación, del incalificable escupitajo que le lanzó la funcionaria Fadia Hamdi al frutero tunecino Mohamed Bouaziz, un vendedor ambulante, licenciado universitario, que estaba ya cansado de que le confiscaran su carrillo para luego ir a recuperarlo sobornando. Dicen que "a la tercera va la vencida", y a la tercera, la gota que colmó el vaso de la denigración de Bouaziz llegó y, desesperado y vejado, se inmoló. El "padre de la revolución" le llaman y yo lo definiría como el "espejo de la desesperación".
A éso conducen las revueltas árabes, Mrs Hillary, a acabar con esa constante falta de respeto hacia los derechos inalienables y que, usted, por la parte que le toca, debería de conocer. Lea, si no, la "Declaración de Derechos de Virginia" de George Mason de 1776 y la posterior "Declaración de Independencia de los EEUU" de Thomas Jefferson del mismo año y muy influenciada por la anterior.
Léaselas y recordará cuáles son los derechos inalienables de todo hombre. O mejor, se los voy a decir yo: 1º: Libertad de pensamiento, 2º: El cuidado del honor y de su vida, 3º: El derecho de propiedad, 4º: La libertad de disponer de su persona, de su trabajo y de su aptitud, 5º: La manifestación de su pensamiento por todos los medios posibles, 6º: La tendencia al bienestar y 7º: La resistencia a la opresión.
Hermoso, ¿no? Pues nada más y nada menos, a éso intentan llegar los "revoltosos" árabes y por éso, aquél 4 de enero, se llevó a cabo aquella trágica inmolación. ¡Así que no me vengan con sus dudas y sus cuitas y, mucho menos, me hablen del hambre! No lo hagan por favor; es cínico y, sobretodo, repugnante.
jueves, 14 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
La "astuta locura"
Es curiosa la epidemia de amnesia que se ha extendido últimamente por ciertos sectores de nuestro paupérrimo mundillo político. Que si "no recuerdo", que si "no tenía conocimiento", que si "no se me informó", que si "eso es mentira"... ... son frases que recientemente estamos oyendo muchas más veces de las que nos gustaría.- Y a mí, con ésto, me viene al recuerdo un precioso monólogo de Hamlet (no el de "ser o no ser") en el que defendía, ante sus preocupados amigos, su cordura, ya muy cuestionada por todos, afirmando que lo suyo no era enajenación real sino "astuta locura". Vamos, que se estaba haciendo el loco para que lo dejasen moverse con tranquilidad por la corte de su tío y padrastro... ...
La "astuta locura"... ...; hermosísima manera la que escogió Shakespeare para definir la impostura de un fingimiento, de un aparentar lo que no se es para conseguir unos fines concretos.
Y ahora les pregunto ¿cuántas y cuántas veces y sin maldad, nos hemos visto abocados a desarrollar esa astucia por supervivencia, por necesidad? ¿Cuántas veces hemos sido, p.e., los "astutos silenciosos" mordiéndonos la lengua, o los "astutos austeros" para no dañar a quién padecía pobreza, o los "astutos bobos" para evitar conversaciones indiscretas?... Y es que, a veces, la astucia bien entendida es el más sublime mecanismo de defensa.
El problema surge cuándo ésta se utiliza para aprovecharte, para extorsionar, para beneficiarte, para robar...
Así, nos encontramos con unos "astutos desempleados", mejor llamados sinvergüenzas porque en su vida no han dado ni un triste tajo y que ahora están implicados en el sórdido asunto de los ERE ("Anticorrupción asume el caso de los ERE porque la juez Alaya apunta a una 'corrupción política' "); o con el "astuto padrazo", que a cambio de concesiones de la Junta pidió sendos trabajos para sus vástagos en Abengoa y Bogaris ("Chavez presentó a su hijo al presidente de Bogaris que lo contrató a cambio de una facturación de 24.300€ en cuatro meses"); o con el "astuto Maquiavelo" que sin recordar que "el fin no justifica los medios" y aunque ahora lo niegue, hizo avisar a la banda terrorista ETA ante inminentes detenciones ("El juez Ruz interroga a los tres mediadores del Gobierno con ETA sobre el 'caso Faisán' "); o con el "astuto manipulador" que permanece en la Generalitat Valenciana, ante la perplejidad de todos y todo gracias a sus amenazas más o menos soterradas ( "Camps impone al PP unas listas con 9 implicados en corrupción"); o con el "astuto izquierdista proletario" que desoyendo sin recato alguno el "compromiso ético" de su partido, rechaza dimitir de su cargo ("Torrijos rechaza dimitir y alega que todos los partidos apoyaron la venta de Mercasevilla")... ... Demasiados chorizos, que no astutos, hay sueltos por ahí... Demasiados para mí.
Y mientras tanto, nuestro "astuto ególatra" municipal ha culminado su construcción faraónica de las Setas sevillanas, que lo hará pasar a la historia y que nos ha costado la friolera de 23.000 millones de las antiguas pesetas y se rumorea que, para pagar desaguisados y despropósitos de este tipo, al final del año, nuestros "astutos gestores de crisis" van a verse obligados a volver a bajar otro 5% el sueldo a los funcionarios. Y es que ¡claro!, la crisis es de todos, aunque el desfalco y el desaguisado hayan sido ocasionados por unos pocos...
Eso sí, nuestro "saliente del cargo" (a ése me niego a ponerle lo de "astuto" ni siquiera irónicamente), ajeno a toda esta debacle, sigue soltando sus mieles. "Hay quien cree que se puede ser el mejor delantero toda la vida. Pues no", ha dicho para justificar su dimisión. Y yo me pregunto en mi "astuta estupidez" ¿a quién se referiría con eso de "el mejor delantero"?... ¿a Messi, a Raul, a Eto'o, a Ronaldo?... y es que parece mentira que después de la que ha montado, te venga aún con una perogrullada de ese calibre.
La "astuta locura"... ...; hermosísima manera la que escogió Shakespeare para definir la impostura de un fingimiento, de un aparentar lo que no se es para conseguir unos fines concretos.
Y ahora les pregunto ¿cuántas y cuántas veces y sin maldad, nos hemos visto abocados a desarrollar esa astucia por supervivencia, por necesidad? ¿Cuántas veces hemos sido, p.e., los "astutos silenciosos" mordiéndonos la lengua, o los "astutos austeros" para no dañar a quién padecía pobreza, o los "astutos bobos" para evitar conversaciones indiscretas?... Y es que, a veces, la astucia bien entendida es el más sublime mecanismo de defensa.
El problema surge cuándo ésta se utiliza para aprovecharte, para extorsionar, para beneficiarte, para robar...
Así, nos encontramos con unos "astutos desempleados", mejor llamados sinvergüenzas porque en su vida no han dado ni un triste tajo y que ahora están implicados en el sórdido asunto de los ERE ("Anticorrupción asume el caso de los ERE porque la juez Alaya apunta a una 'corrupción política' "); o con el "astuto padrazo", que a cambio de concesiones de la Junta pidió sendos trabajos para sus vástagos en Abengoa y Bogaris ("Chavez presentó a su hijo al presidente de Bogaris que lo contrató a cambio de una facturación de 24.300€ en cuatro meses"); o con el "astuto Maquiavelo" que sin recordar que "el fin no justifica los medios" y aunque ahora lo niegue, hizo avisar a la banda terrorista ETA ante inminentes detenciones ("El juez Ruz interroga a los tres mediadores del Gobierno con ETA sobre el 'caso Faisán' "); o con el "astuto manipulador" que permanece en la Generalitat Valenciana, ante la perplejidad de todos y todo gracias a sus amenazas más o menos soterradas ( "Camps impone al PP unas listas con 9 implicados en corrupción"); o con el "astuto izquierdista proletario" que desoyendo sin recato alguno el "compromiso ético" de su partido, rechaza dimitir de su cargo ("Torrijos rechaza dimitir y alega que todos los partidos apoyaron la venta de Mercasevilla")... ... Demasiados chorizos, que no astutos, hay sueltos por ahí... Demasiados para mí.
Y mientras tanto, nuestro "astuto ególatra" municipal ha culminado su construcción faraónica de las Setas sevillanas, que lo hará pasar a la historia y que nos ha costado la friolera de 23.000 millones de las antiguas pesetas y se rumorea que, para pagar desaguisados y despropósitos de este tipo, al final del año, nuestros "astutos gestores de crisis" van a verse obligados a volver a bajar otro 5% el sueldo a los funcionarios. Y es que ¡claro!, la crisis es de todos, aunque el desfalco y el desaguisado hayan sido ocasionados por unos pocos...
Eso sí, nuestro "saliente del cargo" (a ése me niego a ponerle lo de "astuto" ni siquiera irónicamente), ajeno a toda esta debacle, sigue soltando sus mieles. "Hay quien cree que se puede ser el mejor delantero toda la vida. Pues no", ha dicho para justificar su dimisión. Y yo me pregunto en mi "astuta estupidez" ¿a quién se referiría con eso de "el mejor delantero"?... ¿a Messi, a Raul, a Eto'o, a Ronaldo?... y es que parece mentira que después de la que ha montado, te venga aún con una perogrullada de ese calibre.
jueves, 7 de abril de 2011
La "hybris"
Supongo que para cuando Napoleón Bonaparte pronunció la célebre frase: "el cementerio esta lleno de personas imprescindibles", había tocado fondo, se encontraba en el ocaso de su gloria en la Isla de Santa Elena escribiendo sus memorias y los palos de la vida le habían hecho dejar atrás su agudizada "hybris".
Para los griegos, la "hybris" era un mal típico del poder que conllevaba "el creerse insustituible, designado por los dioses y con la razón a toda costa, pese a que la realidad lo desmintiese". "Este orgullo desmesurado o confianza en uno mismo exagerado", abocaba a quién lo padecía (siempre según los griegos) a recibir merecido castigo a su sin razón y a su soberbia, llegando a temérseles y a compadecérseles cual leprosos o cual portadores de la peste negra.
En el transcurso del siglo XX, muchos han sido los poderosos que han padecido secuelas físicas y todas ellas están estudiadas y analizadas (*). ¿Cómo influyó, por ejemplo, en sus decisiones y sus gobiernos, la brutal depresión que padecieron Nixon, De Gaulle o Churchill?; ¿y la polio en Roosevelt, o la paranoia en Stalin?; ¿y el parkinson y la monorquidia en Hitler, o la úlcera gastroduodenal en Mussolini?, ¿y el cáncer de próstata en Mitterrand, o la enfermedad de Addison en JF Kennedy, o el alzhéimer del último año de su mandato en Reagan?. Indudablemente les afectó, les tuvo que afectar. Pero ¿cuáles de ellos adolecieron de "hybris", un mal en muchos casos mucho más pernicioso para un gobernante que los expuestos anteriormente?. ¿Hitler, Stalin, Nixon, Churchill, Bush, Blair?... ¿Berlusconi, Sarkozy, Gadafi o Al-Assad en la más resiente actualidad?...
Sea como fuere, el que padece otros males pero no ése es nuestro lastre nacional, JLR. Zapatero. El hombre se nos va. Y por eso de "a enemigo que huye puente de plata", ahora todos son halagos y adulaciones hacia su persona. ¡Que lección de ética, de saber estar, de generosa y humilde personalidad!. Ahora todo es leer sobre su "racionalidad, coherencia y responsabilidad". ¡Que dulce bonhomía nos mostró a todos al hacer público el sábado pasado su decisión! ¡Qué candor!... Y yo lo que veo es que, tras esa sublime envoltura de "es lo más conveniente para el PSOE y para el país", huye del varapalos que le van a dar en las municipales y autonómicas de mayo, que pasa "generosamente" un testigo envenenado, que escapa del peso de la valoración más baja (del 3,3) que haya recibido jamás un presidente de nuestro gobierno español, que deja un lastre de cuatro millones de parados en solo dos años... En definitiva, que anuncia su adiós cuando España y su partido sufren la peor de las situaciones posibles. Así que, que se dejen de lisonjas porque, tal y como yo lo percibo, su huida no tiene una lógica de estado, sino una lógica, en todo caso, política y, sobretodo, personal; y que no nos hablen a estas alturas, de "el sabio manejo de los tempos de Zapatero" aludiendo a su gesto porque es, cuanto menos, indecoroso e inapropiado y, ante todo, demencial.
Que se vaya. Que se vaya, es lo mejor.Y que se exilie, como el corso en Santa Elena, en León. Hace poco le escuché una sentencia que me pareció, ya por entonces, tan petulante que la apunté. "Me gustaría pasar a la historia de España como el presidente que, además de hacer frente a la crisis, transformó la economía y llevó a cabo la tercera gran transición económica de la democracia", dijo. Para reírse a carcajadas... o para echarse a llorar, según se mire.
Y es que, Zapatero no habrá sufrido la perniciosa "hybris" del demonio, pero ha padecido algo peor y es el mal del cretinismo, de la falta de preparación y de la mediocridad. Lo peor es que en su nefasta gestión y en su caída nos ha arrastrado a todos. Se ha llevado por delante a toda una nación.
En fin... "a rey muerto, rey puesto". Supongo que por malo que sea lo que venga, nunca será peor.
(*) David Owen: "En el poder y en la enfermedad". Ed. Siruela.
Para los griegos, la "hybris" era un mal típico del poder que conllevaba "el creerse insustituible, designado por los dioses y con la razón a toda costa, pese a que la realidad lo desmintiese". "Este orgullo desmesurado o confianza en uno mismo exagerado", abocaba a quién lo padecía (siempre según los griegos) a recibir merecido castigo a su sin razón y a su soberbia, llegando a temérseles y a compadecérseles cual leprosos o cual portadores de la peste negra.
En el transcurso del siglo XX, muchos han sido los poderosos que han padecido secuelas físicas y todas ellas están estudiadas y analizadas (*). ¿Cómo influyó, por ejemplo, en sus decisiones y sus gobiernos, la brutal depresión que padecieron Nixon, De Gaulle o Churchill?; ¿y la polio en Roosevelt, o la paranoia en Stalin?; ¿y el parkinson y la monorquidia en Hitler, o la úlcera gastroduodenal en Mussolini?, ¿y el cáncer de próstata en Mitterrand, o la enfermedad de Addison en JF Kennedy, o el alzhéimer del último año de su mandato en Reagan?. Indudablemente les afectó, les tuvo que afectar. Pero ¿cuáles de ellos adolecieron de "hybris", un mal en muchos casos mucho más pernicioso para un gobernante que los expuestos anteriormente?. ¿Hitler, Stalin, Nixon, Churchill, Bush, Blair?... ¿Berlusconi, Sarkozy, Gadafi o Al-Assad en la más resiente actualidad?...
Sea como fuere, el que padece otros males pero no ése es nuestro lastre nacional, JLR. Zapatero. El hombre se nos va. Y por eso de "a enemigo que huye puente de plata", ahora todos son halagos y adulaciones hacia su persona. ¡Que lección de ética, de saber estar, de generosa y humilde personalidad!. Ahora todo es leer sobre su "racionalidad, coherencia y responsabilidad". ¡Que dulce bonhomía nos mostró a todos al hacer público el sábado pasado su decisión! ¡Qué candor!... Y yo lo que veo es que, tras esa sublime envoltura de "es lo más conveniente para el PSOE y para el país", huye del varapalos que le van a dar en las municipales y autonómicas de mayo, que pasa "generosamente" un testigo envenenado, que escapa del peso de la valoración más baja (del 3,3) que haya recibido jamás un presidente de nuestro gobierno español, que deja un lastre de cuatro millones de parados en solo dos años... En definitiva, que anuncia su adiós cuando España y su partido sufren la peor de las situaciones posibles. Así que, que se dejen de lisonjas porque, tal y como yo lo percibo, su huida no tiene una lógica de estado, sino una lógica, en todo caso, política y, sobretodo, personal; y que no nos hablen a estas alturas, de "el sabio manejo de los tempos de Zapatero" aludiendo a su gesto porque es, cuanto menos, indecoroso e inapropiado y, ante todo, demencial.
Que se vaya. Que se vaya, es lo mejor.Y que se exilie, como el corso en Santa Elena, en León. Hace poco le escuché una sentencia que me pareció, ya por entonces, tan petulante que la apunté. "Me gustaría pasar a la historia de España como el presidente que, además de hacer frente a la crisis, transformó la economía y llevó a cabo la tercera gran transición económica de la democracia", dijo. Para reírse a carcajadas... o para echarse a llorar, según se mire.
Y es que, Zapatero no habrá sufrido la perniciosa "hybris" del demonio, pero ha padecido algo peor y es el mal del cretinismo, de la falta de preparación y de la mediocridad. Lo peor es que en su nefasta gestión y en su caída nos ha arrastrado a todos. Se ha llevado por delante a toda una nación.
En fin... "a rey muerto, rey puesto". Supongo que por malo que sea lo que venga, nunca será peor.
(*) David Owen: "En el poder y en la enfermedad". Ed. Siruela.
miércoles, 30 de marzo de 2011
¡Nec Spe, Nec Metu!
Mientras que nos siguen llegando a diario noticias sobre nuestra removidilla Santa Madre Iglesia, nuestra mariana ciudad de Sevilla se anda preparando para su Semana Grande, para la que vive y por la que sueña durante todo el año.
Así, mientras que un periódico nacional me lanza en un día noticias tipo: "El arzobispo que emitía porno hace 'crack' provocando uno de los mayores desfalcos de la historia de la Iglesia Católica", o "Una ex-monja denuncia el tráfico de niños y revela cómo operaba la red y cómo se maltrataba a los menores", o "Los jesuitas pagarán 100 millones de € por abusos sexuales"... , en el mismo día y a la misma hora, un periódico local me cuenta que "los candidatos a la Alcaldía andan 'en busca del voto morado' ", o que "El paso de Sta Marta llevará jacintos en lugar de lirios el Lunes Santo", o que "Las Penas presenta techo de palio restaurado y nueva saya de la Virgen"...; y todo ello en grandes titulares.
Muy desconcertante, la verdad. Y es que en esta vida todo es relativo y para gustos, colores. Y si no, vean la que se está fraguando en Madrid para el próximo 21 de abril, o sea, para el Jueves Santo, día en el que "los cristianos conmemoran la crucifixión de Jesucristo".- "La Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores", entre otras, está repartiendo desde el viernes pasado unos panfletos en los que anima a asistir, el día mencionado, a la "procesión atea" que se desarrollará en la capital a partir de las 19:00 y que partirá de la plaza Tirso de Molina. En dicha procesión, marcharán "Pasos de la Congregación de la Cruel Inquisición, de la Hermandad de la Santa Pedofilia, de la Cofradía del Papa del Santo Latrocinio"... y de otras cofradías, que por irreverentes, hasta a una servidora le da pudor nombrarlas.
¡No vean la que se ha montado! Métanse en Google y lo verán.
Y digo yo, ¿pero de qué nos escandalizamos tanto?, ¿de qué nos sorprendemos?, ¿a qué viene tanto rasgarse las vestiduras, tanto flagelarse, tanto abrirse las venas? Señores, cuál Imperio Romano, el que se caiga en este tipo de manifestaciones "depravadas y desvergonzadas" es fruto de una decadencia y de una pérdida de valores cada vez más palpable, más manifiesta. Y si no, vamos a hacer una prueba... Abro uno de mis periódicos de hoy... hojeo... y , ¡voilá!, en la página 14 me encuentro con los siguientes titulares: "Más gamberros en las aulas", uno. Dos, "Seis detenidos por raptar a un bebé para que su madre accediera a prostituirse". Tres, "Los padres de Marta no se oponen a que el Cuco quede libre de momento", haciendo alusión a la vergonzosa sentencia. Cuatro, "Dos heridos en una reyerta a navajazos en un locutorio". Quinto, "El kurdo que lanzó el zapato a Erdogan pide el indulto"... ¿¿?? En este punto me he quedado pillada; ¿es que este hombre sigue en la cárcel?; ¡tres años le han echado, al parecer, por tirar un zapato, los mismos que al encubridor y posible asesino y violador anterior!... ...
En fin... desalentador... Y es una página de un periódico; todavía les puedo hojear los otros dos... Como que yo ya me lanzo a la odisea del telediario y de la lectura de mis periódicos diarios cual gladiador que sueltan en la arena, al grito de "¡NEC SPE, NEC METU!", "sin esperanza, sin miedo"... ...
El caso es que ésto es lo que tenemos. Por eso no entiendo que se escandalicen tanto porque le pongan a una cofradía el nombre de "la Virgen del Mismísimo ..." (censurado), porque según lo veo, ese pintoresco hecho es mucho menos obsceno que muchas, muchísimas, de las cosas que impasiblemente, últimamente estamos viendo. No nos quedemos en la superficie e indaguemos en el por qué de esta tremenda y abominable falta de respeto. Y si es por nuestra amantísima Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana que vaya mirando menos la paja en el ojo ajeno y que se enfrasque en ajustarse los machos. Y es que en esta vida hay una verdad suprema y es que: "Cada uno recoge la cosecha que siembra"
Así, mientras que un periódico nacional me lanza en un día noticias tipo: "El arzobispo que emitía porno hace 'crack' provocando uno de los mayores desfalcos de la historia de la Iglesia Católica", o "Una ex-monja denuncia el tráfico de niños y revela cómo operaba la red y cómo se maltrataba a los menores", o "Los jesuitas pagarán 100 millones de € por abusos sexuales"... , en el mismo día y a la misma hora, un periódico local me cuenta que "los candidatos a la Alcaldía andan 'en busca del voto morado' ", o que "El paso de Sta Marta llevará jacintos en lugar de lirios el Lunes Santo", o que "Las Penas presenta techo de palio restaurado y nueva saya de la Virgen"...; y todo ello en grandes titulares.
Muy desconcertante, la verdad. Y es que en esta vida todo es relativo y para gustos, colores. Y si no, vean la que se está fraguando en Madrid para el próximo 21 de abril, o sea, para el Jueves Santo, día en el que "los cristianos conmemoran la crucifixión de Jesucristo".- "La Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores", entre otras, está repartiendo desde el viernes pasado unos panfletos en los que anima a asistir, el día mencionado, a la "procesión atea" que se desarrollará en la capital a partir de las 19:00 y que partirá de la plaza Tirso de Molina. En dicha procesión, marcharán "Pasos de la Congregación de la Cruel Inquisición, de la Hermandad de la Santa Pedofilia, de la Cofradía del Papa del Santo Latrocinio"... y de otras cofradías, que por irreverentes, hasta a una servidora le da pudor nombrarlas.
¡No vean la que se ha montado! Métanse en Google y lo verán.
Y digo yo, ¿pero de qué nos escandalizamos tanto?, ¿de qué nos sorprendemos?, ¿a qué viene tanto rasgarse las vestiduras, tanto flagelarse, tanto abrirse las venas? Señores, cuál Imperio Romano, el que se caiga en este tipo de manifestaciones "depravadas y desvergonzadas" es fruto de una decadencia y de una pérdida de valores cada vez más palpable, más manifiesta. Y si no, vamos a hacer una prueba... Abro uno de mis periódicos de hoy... hojeo... y , ¡voilá!, en la página 14 me encuentro con los siguientes titulares: "Más gamberros en las aulas", uno. Dos, "Seis detenidos por raptar a un bebé para que su madre accediera a prostituirse". Tres, "Los padres de Marta no se oponen a que el Cuco quede libre de momento", haciendo alusión a la vergonzosa sentencia. Cuatro, "Dos heridos en una reyerta a navajazos en un locutorio". Quinto, "El kurdo que lanzó el zapato a Erdogan pide el indulto"... ¿¿?? En este punto me he quedado pillada; ¿es que este hombre sigue en la cárcel?; ¡tres años le han echado, al parecer, por tirar un zapato, los mismos que al encubridor y posible asesino y violador anterior!... ...
En fin... desalentador... Y es una página de un periódico; todavía les puedo hojear los otros dos... Como que yo ya me lanzo a la odisea del telediario y de la lectura de mis periódicos diarios cual gladiador que sueltan en la arena, al grito de "¡NEC SPE, NEC METU!", "sin esperanza, sin miedo"... ...
El caso es que ésto es lo que tenemos. Por eso no entiendo que se escandalicen tanto porque le pongan a una cofradía el nombre de "la Virgen del Mismísimo ..." (censurado), porque según lo veo, ese pintoresco hecho es mucho menos obsceno que muchas, muchísimas, de las cosas que impasiblemente, últimamente estamos viendo. No nos quedemos en la superficie e indaguemos en el por qué de esta tremenda y abominable falta de respeto. Y si es por nuestra amantísima Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana que vaya mirando menos la paja en el ojo ajeno y que se enfrasque en ajustarse los machos. Y es que en esta vida hay una verdad suprema y es que: "Cada uno recoge la cosecha que siembra"
jueves, 24 de marzo de 2011
¡Ay, las controversias!, que haríamos sin ellas.
¿Qué es y qué no es arte?. ¿Cómo determinarlo?
Para Duchamp: "todo lo que se pone en un museo se convierte en obra de arte".
En cambio, para el pensador francés M. Fumaroli: "hemos entrado en un mundo en el que el arte no supone una obra, sino solo un concepto, una cosa efímera que durará un tiempo breve y que momentáneamente excita un poco a los periodistas".Y apostilla: "No hay derecho a utilizar la palabra arte para lo que se llama el arte contemporáneo".
Por mi parte, les animo a adentrarse en el apasionante proyecto del francés JR, "Inside Out". Véanlo, reflexionen y díganme: ¿es o no es éso arte?.- Es una obra urbana que no pisará, por principio, jamás un museo, y es efímera y conceptual. ¿La excluyen éstas características, por tanto, de ser calificada como obra de arte tal y como nos sugieren Fumaroli y Duchamp? Piénsenlo. Y no me vengan con éso de que lo más probable es que a JR, catalogado como el "artista callejero más famoso después del británico Banksy", realmente se la traiga al pairo como lo denominen o no, porque no me lo trago y, además, es una cuestión que en este momento no viene al cuento. Porque por muy callejero y underground que seas, todo creativo de marras que se precie, aspira en su fuero interno a ser considerado como tal. De hecho, nos dice que su "papel es el de ofrecer arte a la gente directamente en las calles del mundo, ya que muchos no puede entrar en una galería o en un museo". O sea, que él lo tiene claro.
Y ahora, piénsenlo y díganme. Si, como JR nos propone para llevar a cabo su proyecto, le envías tu foto y él la coloca ampliada en un muro de Tegucigalpa o de la Conchinchina ¿está creando arte o no? Yo por mi parte lo tengo claro y me resulta fascinante.
Introduzcánse en su proyecto, vean los resultados y, sin comerse mucho el tarro, lleguen a una conclusión. Y si no, al menos, vean su obra. Con eso me conformo.
Para Duchamp: "todo lo que se pone en un museo se convierte en obra de arte".
En cambio, para el pensador francés M. Fumaroli: "hemos entrado en un mundo en el que el arte no supone una obra, sino solo un concepto, una cosa efímera que durará un tiempo breve y que momentáneamente excita un poco a los periodistas".Y apostilla: "No hay derecho a utilizar la palabra arte para lo que se llama el arte contemporáneo".
Por mi parte, les animo a adentrarse en el apasionante proyecto del francés JR, "Inside Out". Véanlo, reflexionen y díganme: ¿es o no es éso arte?.- Es una obra urbana que no pisará, por principio, jamás un museo, y es efímera y conceptual. ¿La excluyen éstas características, por tanto, de ser calificada como obra de arte tal y como nos sugieren Fumaroli y Duchamp? Piénsenlo. Y no me vengan con éso de que lo más probable es que a JR, catalogado como el "artista callejero más famoso después del británico Banksy", realmente se la traiga al pairo como lo denominen o no, porque no me lo trago y, además, es una cuestión que en este momento no viene al cuento. Porque por muy callejero y underground que seas, todo creativo de marras que se precie, aspira en su fuero interno a ser considerado como tal. De hecho, nos dice que su "papel es el de ofrecer arte a la gente directamente en las calles del mundo, ya que muchos no puede entrar en una galería o en un museo". O sea, que él lo tiene claro.
Y ahora, piénsenlo y díganme. Si, como JR nos propone para llevar a cabo su proyecto, le envías tu foto y él la coloca ampliada en un muro de Tegucigalpa o de la Conchinchina ¿está creando arte o no? Yo por mi parte lo tengo claro y me resulta fascinante.
Introduzcánse en su proyecto, vean los resultados y, sin comerse mucho el tarro, lleguen a una conclusión. Y si no, al menos, vean su obra. Con eso me conformo.
domingo, 20 de marzo de 2011
La dolorosa "teoría del equilibrio"
Hay un ciento de teorías del equilibrio, desde la del universal, a la del estático, pasando por el de Nash o el de Heider, el cognitivo o el dinámico... y así hasta aburrirse. Pero la que a mí me interesa hoy es aquella que dice que "para que exista la luz debe de existir la oscuridad, para que exista el bien ha de existir el mal".
Hasta hace apenas dos días me sentía desolada. Contemplaba impotente cómo el trágico suceso acaecido en Japón había acaparado la mirada mundial, dejando en un segundo plano otro frente que aún estaba abierto: el de la rebelión libia. Día tras día, había estado contemplando cómo el terremoto, el tsunami y el consiguiente accidente radiactivo padecidos en la isla nipona, eclipsaban de manera contundente una realidad en la que muchos hombres estaban muriendo en aras de la libertad. Mi desesperanza e impotencia aumentaban a medida que veía cómo un Gadafi fanfarrón y enloquecido avanzaba diezmando un sueño, cercenando, a pasos agigantados, la ilusión de todo un pueblo.
Y, mientras tanto, la ONU andaba perdiendo el tiempo; deliberando, sopesando, ahogándose en diatribas, elucubrando... ¿A qué esperaban?. Tal era mi frustración que, asqueada, llegué a pensar que para cuando reaccionaran, ya no iban a tener nada que hacer ni iba a quedar nadie a quien ayudar. Palabras, palabras, palabras..., se estaban perdiendo en el laberinto de las palabras.
Hace dos días, al fin, el león de la ONU rugió. Fue necesario que el fantoche mandatario libio, o mejor dicho, el arrogante de su hijo, llamara "payaso" a Sarkozy para que todas las dudas quedaran disipadas y para que el ofendido y orgulloso galo diera un paso hacia delante; paso éste que resultó determinante. Y es que no hay nada que haga sombra al efecto del encontronazo de los "egos" de dos hombres como ésos, ni siquiera toda la sangre y las lágrimas derramadas de un pueblo.
"¡Uf!", nos dijimos todos al fin, "estamos a tiempo". Por fin, nuestro civilizado y concienciado Bloque había tomado la deseada decisión de abanderar la lucha contra la tiranía. Y nos sentimos orgullosos de vernos representados por ellos, reflejándonos en sus magnánimos y ecuánimes espejos; nos imaginábamos, en nuestra ensoñación, una entrada victoriosa en la que un pueblo hostigado nos abrazaría llorando, agradecidos, felices, mientras soltaban a nuestro paso palomas blancas y nos tiraban pétalos perfumados... ...
Cuál ha sido mi estupor cuando hoy he amanecido con la noticia de los bombardeos de los aviones galos y de los acorazados ingleses y norteamericanos y con el siniestro e impersonal número de los heridos y muertos, producto de dicha incursión ... ... Jajaja, ingenua yo que nunca pensé que esa anhelada intervención nuestra podría tener estas dramáticas consecuencias, este coste de vidas humanas, de sufrimiento, de aún más sangre derramada. Y me siento perdida porque moralmente soy responsable de esas caídas, aunque yo no haya sido quién, en Naciones Unidas, levantase la mano a favor de esta actuación bélica o quién, hoy, está pilotando uno de esos aviones galos o esté disparando los misiles desde los barcos...¡Tonta soñadora! ¡Despreciable hipócrita!... ...
Ahora os podría hablar de la ley del equilibrio que dice que "no cabe el bien si no existe el mal", o incluso os podría intentar explicar eso de los "daños colaterales" pero no serían más que bla, bla, blas. Porque no hay palabras que puedan justificar la muerte de un inocente, en aras de nada. Pero, claro, ya saben, "no existe la muerte sin la vida, la luz sin la sombra, la salud sin la enfermedad, la tristeza sin la alegría"... pero sí podría existir "la Paz sin la Guerra", pero, claro, para éso, tendríamos que ser como de otro planeta.
En fin... ¡qué quieren que les diga! hoy me siento como una estúpida soñadora ingenua.
Hasta hace apenas dos días me sentía desolada. Contemplaba impotente cómo el trágico suceso acaecido en Japón había acaparado la mirada mundial, dejando en un segundo plano otro frente que aún estaba abierto: el de la rebelión libia. Día tras día, había estado contemplando cómo el terremoto, el tsunami y el consiguiente accidente radiactivo padecidos en la isla nipona, eclipsaban de manera contundente una realidad en la que muchos hombres estaban muriendo en aras de la libertad. Mi desesperanza e impotencia aumentaban a medida que veía cómo un Gadafi fanfarrón y enloquecido avanzaba diezmando un sueño, cercenando, a pasos agigantados, la ilusión de todo un pueblo.
Y, mientras tanto, la ONU andaba perdiendo el tiempo; deliberando, sopesando, ahogándose en diatribas, elucubrando... ¿A qué esperaban?. Tal era mi frustración que, asqueada, llegué a pensar que para cuando reaccionaran, ya no iban a tener nada que hacer ni iba a quedar nadie a quien ayudar. Palabras, palabras, palabras..., se estaban perdiendo en el laberinto de las palabras.
Hace dos días, al fin, el león de la ONU rugió. Fue necesario que el fantoche mandatario libio, o mejor dicho, el arrogante de su hijo, llamara "payaso" a Sarkozy para que todas las dudas quedaran disipadas y para que el ofendido y orgulloso galo diera un paso hacia delante; paso éste que resultó determinante. Y es que no hay nada que haga sombra al efecto del encontronazo de los "egos" de dos hombres como ésos, ni siquiera toda la sangre y las lágrimas derramadas de un pueblo.
"¡Uf!", nos dijimos todos al fin, "estamos a tiempo". Por fin, nuestro civilizado y concienciado Bloque había tomado la deseada decisión de abanderar la lucha contra la tiranía. Y nos sentimos orgullosos de vernos representados por ellos, reflejándonos en sus magnánimos y ecuánimes espejos; nos imaginábamos, en nuestra ensoñación, una entrada victoriosa en la que un pueblo hostigado nos abrazaría llorando, agradecidos, felices, mientras soltaban a nuestro paso palomas blancas y nos tiraban pétalos perfumados... ...
Cuál ha sido mi estupor cuando hoy he amanecido con la noticia de los bombardeos de los aviones galos y de los acorazados ingleses y norteamericanos y con el siniestro e impersonal número de los heridos y muertos, producto de dicha incursión ... ... Jajaja, ingenua yo que nunca pensé que esa anhelada intervención nuestra podría tener estas dramáticas consecuencias, este coste de vidas humanas, de sufrimiento, de aún más sangre derramada. Y me siento perdida porque moralmente soy responsable de esas caídas, aunque yo no haya sido quién, en Naciones Unidas, levantase la mano a favor de esta actuación bélica o quién, hoy, está pilotando uno de esos aviones galos o esté disparando los misiles desde los barcos...¡Tonta soñadora! ¡Despreciable hipócrita!... ...
Ahora os podría hablar de la ley del equilibrio que dice que "no cabe el bien si no existe el mal", o incluso os podría intentar explicar eso de los "daños colaterales" pero no serían más que bla, bla, blas. Porque no hay palabras que puedan justificar la muerte de un inocente, en aras de nada. Pero, claro, ya saben, "no existe la muerte sin la vida, la luz sin la sombra, la salud sin la enfermedad, la tristeza sin la alegría"... pero sí podría existir "la Paz sin la Guerra", pero, claro, para éso, tendríamos que ser como de otro planeta.
En fin... ¡qué quieren que les diga! hoy me siento como una estúpida soñadora ingenua.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Galliano y su desafortunada chirigota carnavalesca.
Ahora que la Semana de la Moda de París ha terminado, que las aguas han vuelto a su cause y que el escándalo y la rumorología se han disipado, voy a hacer una referencia a John Galliano.
Para entender a un personaje así, que no para justificarlo, primero hay que comprender de dónde viene, porque si no eres conocedor de la justa dimensión de lo que es ser un sarasa carnavalero de Cái, difícilmente puedes intuir la naturaleza y el por qué de sus extravagancias. Así, mientras que "el todo París" se ha estado doblegando ante sus excesos y se ha derretido literalmente con sus disfraces de "astronauta, pirata, Napoleón o torero", cualquiera de los de aquí que estuviéramos mínimamente familiarizados con los Carnavales gaditanos, bien porque hubieramos visitado Cádiz, Chipiona, Isla Cristina... en febrero, bien porque los sintonizaramos cada año, no podíamos entender el por qué de tanta admiración ni tanta expectación ante ese fenómeno tan desmesurado. Y es que un sarasa carnavalero de Caí es así y no hay más que rascar. Y pretender que John Galliano se hubiera comportado en su "divismo" como un ser moderado era algo absolutamente improbable; inusitado.
¿Que el tío es un genio de la aguja y las tijeras?, pues sí. Es que lo mamó "da ziquitito".
¿Que al tío se le ha subido la fama hasta su bigote de gamba y se ha llegado a convertir en un monigote de sí mismo?, pues también. Es que una "loca carnavalera de Cái", una vez superado el impacto de sentirse un divo en París, bien puede sentirse sobredimensionado hasta llegar a estar "más pasado que el barco del arroz".
¿Que en su vulnerabilidad y en su fácilmente intuible fragilidad le ha dado por el alcohol y no sé por qué más?, pues a la vista está, pero, bueno, es mayorcito, él allá. Quizás eso le servía para sobrellevar su complejo de infante humilde, hijo de fontanero, en su tierra natal.
¿Que nadie de Dior lo va a llorar tras su partida?, pues claro; "el cementerio está lleno de personas que se consideraban imprescindibles". De hecho, tras la muerte de Christian Dior en 1957, han pasado por la casa antes que Galliano, diseñadores de la envergadura de Yves Saint Laurent, Marc Bohan o Gianfranco Ferré y la firma ha sobrevivido a todos ellos.
¿Que Juan Carlos, como lo llaman aún en La Línea, se ha pasado diez pueblos con sus insultos e injurias racistas?, pues por supuestísimo... Decir esa sarta de barbaridades por muy borracho que se esté no tiene nombre...
Pero profundicemos en este último punto. Porque digo yo, ¿por qué demonios le habrá dado a Galliano por insultar a los pobres judíos y no a los suecos, a los indios comanches o a los mahometanos? ¿Será porque vive en el barrio de Le Marais que es donde está enclavada la comunidad judía parisina y está hasta el cogote de oír sus rezos y sus melancólicos cantos?; ¿será porque él mismo procede de judíos sefardíes y sufrió por ello en la infancia?.. ; ¿o quizás será porque el presidente de Dior, Sidney Toledano, es judío y le tiene recocidas las entrañas con tanto recortes y ajustes presupuestarios?
Sea como fuere, lo que yo creo es que, como en las chirigotas o en las comparsas que se oyen en el Teatro Falla de Cádiz, a veces se dicen muchos disparates sin que ninguno de los que los pronuncian pretendan ofender o afrentar como producto de fobias personales. Porque ésa es la pura esencia del carnaval, la de "no dejar títere con cabeza" sin que a nadie le siente mal. Y quizás, siempre quizás, lo de esos insultos de Juanito, igualmente, no fueron más que una letra, más subida de tono de la cuenta, de una chirigota bastante desafortunada ...
De hecho es curioso el oír las últimas declaraciones del que denunció a Galliano. Phillipe es su nombre. Ahora dice que la cosa no fue para tanto. Que sí, que insultar insultó, pero que (dicto textualmente) "nunca pensó de él que fuese racista o antisemita y que sus palabras no fueron más que una provocación dentro de una discusión de bar" ¡Apaga y vámonos!
Que quieren que les diga, señores. John Galliano se pasó, ¡vaya si se pasó!, pero bien caro que lo ha pagado. Al final pienso que la gran víctima de todo este tinglado ha sido él mismo e igualmente pienso que lo hemos juzgado y condenado sin reparos. Y todo en un breve plazo.
Esperemos que se reponga en Arizona y que vuelva al tajo. Ojala purgue pronto sus pecados, se purifique la sangre podrida de tanto exceso y, sobretodo, se olviden rápido en París de sus errores pasados. Porque le duela a quién le duela, Galliano es a la costura, lo que a la pintura era Picasso.
Para entender a un personaje así, que no para justificarlo, primero hay que comprender de dónde viene, porque si no eres conocedor de la justa dimensión de lo que es ser un sarasa carnavalero de Cái, difícilmente puedes intuir la naturaleza y el por qué de sus extravagancias. Así, mientras que "el todo París" se ha estado doblegando ante sus excesos y se ha derretido literalmente con sus disfraces de "astronauta, pirata, Napoleón o torero", cualquiera de los de aquí que estuviéramos mínimamente familiarizados con los Carnavales gaditanos, bien porque hubieramos visitado Cádiz, Chipiona, Isla Cristina... en febrero, bien porque los sintonizaramos cada año, no podíamos entender el por qué de tanta admiración ni tanta expectación ante ese fenómeno tan desmesurado. Y es que un sarasa carnavalero de Caí es así y no hay más que rascar. Y pretender que John Galliano se hubiera comportado en su "divismo" como un ser moderado era algo absolutamente improbable; inusitado.
¿Que el tío es un genio de la aguja y las tijeras?, pues sí. Es que lo mamó "da ziquitito".
¿Que al tío se le ha subido la fama hasta su bigote de gamba y se ha llegado a convertir en un monigote de sí mismo?, pues también. Es que una "loca carnavalera de Cái", una vez superado el impacto de sentirse un divo en París, bien puede sentirse sobredimensionado hasta llegar a estar "más pasado que el barco del arroz".
¿Que en su vulnerabilidad y en su fácilmente intuible fragilidad le ha dado por el alcohol y no sé por qué más?, pues a la vista está, pero, bueno, es mayorcito, él allá. Quizás eso le servía para sobrellevar su complejo de infante humilde, hijo de fontanero, en su tierra natal.
¿Que nadie de Dior lo va a llorar tras su partida?, pues claro; "el cementerio está lleno de personas que se consideraban imprescindibles". De hecho, tras la muerte de Christian Dior en 1957, han pasado por la casa antes que Galliano, diseñadores de la envergadura de Yves Saint Laurent, Marc Bohan o Gianfranco Ferré y la firma ha sobrevivido a todos ellos.
¿Que Juan Carlos, como lo llaman aún en La Línea, se ha pasado diez pueblos con sus insultos e injurias racistas?, pues por supuestísimo... Decir esa sarta de barbaridades por muy borracho que se esté no tiene nombre...
Pero profundicemos en este último punto. Porque digo yo, ¿por qué demonios le habrá dado a Galliano por insultar a los pobres judíos y no a los suecos, a los indios comanches o a los mahometanos? ¿Será porque vive en el barrio de Le Marais que es donde está enclavada la comunidad judía parisina y está hasta el cogote de oír sus rezos y sus melancólicos cantos?; ¿será porque él mismo procede de judíos sefardíes y sufrió por ello en la infancia?.. ; ¿o quizás será porque el presidente de Dior, Sidney Toledano, es judío y le tiene recocidas las entrañas con tanto recortes y ajustes presupuestarios?
Sea como fuere, lo que yo creo es que, como en las chirigotas o en las comparsas que se oyen en el Teatro Falla de Cádiz, a veces se dicen muchos disparates sin que ninguno de los que los pronuncian pretendan ofender o afrentar como producto de fobias personales. Porque ésa es la pura esencia del carnaval, la de "no dejar títere con cabeza" sin que a nadie le siente mal. Y quizás, siempre quizás, lo de esos insultos de Juanito, igualmente, no fueron más que una letra, más subida de tono de la cuenta, de una chirigota bastante desafortunada ...
De hecho es curioso el oír las últimas declaraciones del que denunció a Galliano. Phillipe es su nombre. Ahora dice que la cosa no fue para tanto. Que sí, que insultar insultó, pero que (dicto textualmente) "nunca pensó de él que fuese racista o antisemita y que sus palabras no fueron más que una provocación dentro de una discusión de bar" ¡Apaga y vámonos!
Que quieren que les diga, señores. John Galliano se pasó, ¡vaya si se pasó!, pero bien caro que lo ha pagado. Al final pienso que la gran víctima de todo este tinglado ha sido él mismo e igualmente pienso que lo hemos juzgado y condenado sin reparos. Y todo en un breve plazo.
Esperemos que se reponga en Arizona y que vuelva al tajo. Ojala purgue pronto sus pecados, se purifique la sangre podrida de tanto exceso y, sobretodo, se olviden rápido en París de sus errores pasados. Porque le duela a quién le duela, Galliano es a la costura, lo que a la pintura era Picasso.
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