sábado, 14 de mayo de 2011

"Juanjo, ¿nos fiamos?"

¡Vaya! se ve que a la ministra Chacón la están instruyendo para las presidenciales. Su asesor de imagen ha empezado por aleccionarla para que gesticule más con las manos, por éso de que el carisma vende y el tiempo apremia, pero el resultado ha sido tan precipitado, tan antinatural y tan forzado que la criatura más parece una traductora para sordomudos que una comunicadora locuaz, enfática y cautivadora. A este paso, el gran Maquiavelo la va a dejar más apisonada que una alfombra. ¡Ah! y que alguien me explique por qué desde hace unas semanas en vez de Carmen es Carme; ¿dónde ha ido a parar la "n" final?, ¿esa omisión ha sido producto de un error editorial o parte de ese asesoramiento magistral que esta recibiendo para su cambio de imagen?... Espero de corazón que sea lo primero porque de no ser así sería cutre y patético pretender embaucarnos con algo tan pacato y tan cenutrio como éso.

Hay que ver lo que tienen que hacer éstos políticos cuando entran en campaña. La semana pasada arrancaron las municipales y todas fueron algaradas, insultos, acusaciones y demás fanfarrias. Que si los hijos de Chaves por allí, que si los ERE por allá, que si el "pescuezón" de Javier Landa  por aquí, que si la supuesta amistad de Arenas con el Bigotes por acullá..., ¡ah! y mucho complejo de Mortadelo y mucho disfraz... Que si con batita blanca para visitar un hospital, que si con casquito de albañil para fotografiarse ante futuras viviendas de protección oficial, que si con mandiles de pescadero, que si con mallitas de ciclista, ¡hasta en una peluquería de señoras los he visto..., eso sí, sin los rulos puestos, menos mal!  Y es que en una campaña electoral todo vale y todo "mamarracheo" es poco si con ello piensan que pueden conseguir un voto.

Pero estamos asqueados, ¡asqueeeaaaaadooooosss! y aunque crean que somos imbéciles, no nos la dan. No nos la dan, ni me la dan, porque no me dicen ni nos dicen lo que queremos escuchar. Porque aquí, una servidora quiere, sencillamente, que alguien le explique por qué "somos los número 1 en Europa en consumo de cocaína", o por qué "somos medalla de plata mundial en consumo de pornografía infantil"; que alguien me cuente por qué "casi el 30% de nuestros jóvenes entre 12 y 17 años practican el 'binge drinking' (beber a lo bestia)" (*)... Que alguno de esos "hombres de bien" que se presentan para luchar por mis intereses me diga qué va a hacer para evitar que tengamos "cuatro millones de españoles moviéndose en economía sumergida", o "25 mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de año", o "1.386.000 hogares españoles con todos sus miembros en paro"... Pero, por favor, ¡que no me menosprecien hablándome de los 50 o 500 talleres que van a crear, ni de ésas naves que van a adecuar; que no me vengan con lo de los campos de fútbol, los jardilines, las arboledas, los aparcamientos, ni la biblioteca municipal!... Me dan ganas de vomitar, la verdad.

Cuentan las crónicas que yendo recientemente uno de nuestros alcaldables a dar un mitin a la conflictiva barriada sevillana de Los Pajaritos, cuando ya tenía todo el "tinglao" montado e iba a empezar, antes de musitar las primera palabra se le levantaron todos los gitanos y le preguntaron a uno que estaba en el estrado ( igualmente gitano como ellos): "Juanjo, ¿nos fiamos?", a lo que éste contesto lacónico: "Fiarse"... y entonces se sentaron y pudo comenzar. Ya ven ¡a unos gitanos se las van a querer ir a pegar! (**)
En fin... anécdotas. Lo que si es cierto es que estamos hartos de mierda, verdades a medias y falsas promesas.

Hoy les invito a que busquen y lean una columna que tengo, cual decálogo, colgada delante de mi ordenador desde hace unos meses. "Estamos hartos" se titula y está firmada por Manuel del Pozo y publicada el 25 de noviembre de 2010 en Expansión. Nunca he visto vomitar tantas verdades, de una manera tan escueta ni tan certera. Léanla y acuérdense de mi mientras lo hacen. Merece la pena.

(*) Fuente: "Qué país de lobos" de Román Orozco. El País Andalucía, 10.III.'11
(**) Fuente: "Del efecto Zoido al efecto Cortés". El Mundo digital, 20.III.'11

lunes, 2 de mayo de 2011

"El código McCormick"

El dúo musical de los '90 "Ella Baila Sola" tenía una canción genial (por irónica, crítica y despiadada) titulada: "De mayor quiero ser mujer florero", título que una hija de una amiga mía varió diciendo: "de mayor quiero ser mujer de bolso". Y es que el sueño de la hija de mi amiga, la niña Anuca, era el de pasarse el resto de su vida sin dar "un palo al agua" y se veía oníricamente, de paseo todo el día, con su bolsito colgado, viendo tiendas y gastando... Tanta gracia nos hizo el término que, desde entonces, definimos como tal, o sea, "mujeres de bolso", a todas aquellas que no tienen trabajo remunerado y que "viven como reinas" mantenidas por sus santos parientes.- Así lo visto y rebobinando, Marta y Marilia (las del dúo) "NO querían convertirse en mujeres florero" y Anuca anhelaba lo de NO tener que descolgarse el bolso...
 Pero ¿y usted?, ¿que anhelaba usted?. ¿Cuál era su sueño de niño? Porque, cada uno de nosotros, en algún momento de nuestra infancia, albergamos una ilusión. ¿Cuál fue la suya, pues?; ¿la de convertirse de mayor en cirujano, tal vez en bombero, o en policía, en astronauta, en piloto, en futbolista...?, ¿o quizá en enfermera, en modelo, en princesa, en bailarina, en azafata..., en el caso de las féminas?... ... Todas ellas, profesiones de ensueño a los ojos de un niño, idealizadas; la mayoría, ilusiones rotas o perdidas en el transcurso de la infancia, en el devenir de la adolescencia, en el racionalismo realista y práctico de la madurez.

Yo, por mi parte, les confieso que quería ser aventurera. Así, con todo lo que el término pudiese conllevar. También me hubiera gustado eso de ser arqueóloga. Devoradora compulsiva de los libros de Enyd Blyton y, concrétamente, de la saga de "El club de los 5 secretos", me imaginaba explorando cuevas, adentrándome en casas encantadas, resolviendo peligrosos misterios y, en su defecto, me pasaba constantemente rasgándome los pantalones, abriéndome las rodillas o la barbilla, y... claro... castigada todo el día.- Ni que decirles que, con el tiempo, dejé relegado ese sueño y me perdí por otros derroteros. Y es que, con los años se cambia y en lo que a mí me atañe, estudié Conservación y Restauración,  me enganché con el arte -pasión platónica y adormecida en la actualidad- y, posteriormente, con la literatura. Ya ven, nada más allá de una vida a lo Indiana Jones.

El caso es que, en estos últimos tiempos, me ha llegado a las manos y he leído sobre el misterioso asunto ése del Código McCormick... y con ello, he descubierto una profesión que no me hubiera importado realizar y éso que ya es difícil que yo me identifique con algún trabajo. Y es que ¿no resulta apasionante éso de ser criptólogo, toda la vida descifrando códigos, analizando variantes, elucubrando sobre lo que podría ser y tal vez no es? No me digan que no es fascinante.- Y, ahora que lo pienso, ¿cómo se hace uno criptólogo?, ¿dónde y cómo te preparan para algo así?, ¿en qué han tenido que matricularse los que practican la criptólogía? ¿Hay que estudiar para astrofísico, como Nicolas Cage en "Señales del futuro", o para detective privado como  Sherlock Holmes en su relato "Los bailarines", o para antropólogo o arqueólogo?...

No sé. Sea como fuere, el FBI ha descolgado en Internet el Código McCormick ante la imposibilidad de descifrarlo, para ver si alguno de nosotros podemos echarles una mano. Ni su Unidad de Análisis Criptográfico, ni la American Cryptogram Association han podido solucionar el dichoso enigma tras intentarlo durante 12 años. Ni que decir tiene que, el Centro Criptólogico Nacional español, dependiente de CNI, ha contestado al llamamiento diciendo que no tienen tiempo. Muy propio. Están, al parecer, sobredimensionados de trabajo, investigando a ETA y al Yihadismo islámico...
En fin... al grano. Si son ustedes de los que gustan de misterios y de pasatiempos, márquense este reto, váyanse a Internet e intenten descifrar las "30 lineas codificadas de McCormick". Les aviso que si lo resuelven, no hay premio, sólo la satisfacción personal de haber podido superar a las mentes y recursos tecnológicos del FBI. Si no se sienten capacitados ni siquiera para intentarlo (tal es mi caso), al menos lean la historia; el entretenimiento está asegurado.

miércoles, 27 de abril de 2011

¿Chiiiiiic?. ¿¡Cómo!?, ¿¡¡quién!!?, ¿¡¡¡cuándo!!!?

Como ya les he dicho infinidad de veces, leer la prensa da para mucho. Da, por ejemplo, para que se te atragante tu café matutino, o para amenizar un lluvioso y tedioso domingo; da para poder estar informada y poder opinar sin sentirte "trágame tierra" en cualquier sofisticada reunión social y de corte más o menos intelectual, o para enfocar sin fisuras tus fobias hacia alguien...; pero también sirve para reírte a carcajadas, o para indignarte, o para comprobar lo perdido que está el mundo, o para reafirmarte en la creencia de que estamos gobernados por personas mal preparadas e incapaces... La lectura de la prensa aporta mil guiones para Pedro Almodovar, para Alfred Hitchcock, para Quentin Tarantino, para directores de películas "gore"... Y es que, no hay nada tan entretenido como leer sobre la humanidad misma.

Pero ¿a qué viene esta perorata?, se preguntarán. Pues verán, el caso es que, con éso de que hemos padecido en nuestra capital sevillana una Semana Santa de tiendas cerradas (no había vía de escape hacia el divertimento consumista-compulsivo) pero con agua, una servidora se ha refugiado en toda la lectura que se le viniera a las manos... y... bueno... también en la ingesta de todo tipo de chucherías y porquerías que pillara, pero éso no viene al caso.- Así, de esta guisa (bastante deprimente, por cierto, tipo Ignatius Reilly en "La Conjura de los Necios"), para mi deleite personal y las risotadas generalizadas de los miembros de mi casa, he tenido la fortuna de pillar titulares, en ese exuberante universo de noticias y palabras, tan sembrados que me han servido para amenizar mis aciagas veladas. Titulares como: "El fiscal pide 13 años para un hombre que golpeó con una fregona a su esposa", o "Queda atrapado por olvido en una máquina de resonancia magnética", o "El Universo podría desaparecer dentro de unos 3.700 millones de años", o "Las preocupaciones de un cromañón eran semejantes a las nuestras", o "La Guardia Civil halla 198 plantas de marihuana en el tendedero de ropa, en el cuarto de baño de una casa", o "Existen discos basados en el genoma de la levadura del jerez. Bodegas y viñedos experimentan con música para que las uvas 'canten' ", o el espeluznante "Detenido por robar dientes de oro del osario del cementerio"... ... ¡Vamos!, que ni una película de Louis de Funes (que, por cierto, me caía fatal) o de Cantinflas (que me caía igual de mal)

Pero los titulares que han superado el límite del absurdo y que me han abierto, definitivamente, las carnes de mi desesperanza hacia el mundo de la prensa en particular y hacia el mundo-mundial en general, han sido: "El Papa ubica el alma de los enfermos en coma" (para acuchillarse siete veces, EL PAIS, 22 de abril '11) y, sobretodo, "Zapatero, elegido 'político elegante y chic' " (EXPANSIÓN, 20 de abril '11)... ...

Vamos a ver, vamos a ver, vamos a ver... Entiéndanme... Paso lo de que me igualen a un cromañón, lo del intento del tío ése de liquidar a la parienta a fregonazos, lo de las uvas cantoras, lo de la maruja marihuanera..., incluso paso lo de la carcoma pontificia metida a pitonisa, pero ¡¡¡lo de tildar de elegante y chic a Zapatero!!!; ¿¡es que es 28 de diciembre y me he perdido en el túnel del tiempo!? o ¿es que están de pitorreo en la redacción de Le Figaro y han querido tomarnos el pelo?... ... Ya tuvimos, cuando salieron a la luz los informes de Wikileaks, que aguantar que el ex-embajador de EEUU en Madrid describiera a nuestro "saliente de cargo" como "político astuto con asombrosa habilidad, como un felino en la jungla" y tuvimos que cruzar los dedos para que no se lo creyera y se ahogara en el regusto de sus propios autobabeos... y, superado ese trance, ¿ahora nos vienen con ésto?. Y van y lo comparan, nada más y nada menos, con Colin Firth, Tom Ford o con el sobrino de Gianni Agnelli, Lapo Elkann... ¿Es que están 'colgaos' estos parisinos o es que quieren algo? ¿No suena como a falso halago, como cuándo un desaprensivo guaperas cazafortunas se pone a piropear a una rica heredera jorobada y bigotuda para pegar el braguetazo? Y es que éso de los halagos tiene un peligro... ... Aunque, pensándolo bien, ¿quién va a querer algo de nuestro mindundi nacional?...  Muy desconcertante, la verdad.

En fin... dejémoslo estar. Lo que si aprovecho, por éso de que viene al cuento, es para aconsejarles que busquen y lean un artículo del Financial Times de Lucy Kellaway, titulado "Aunque fueras un auténtico genio, no te lo diría". Va al pelo, ya que habla sobre la capacidad natural que tenemos los humanos para  acostumbrarnos a los halagos y para demandar cada vez más, aunque no hagamos nada para merecerlos. Leánlo, es ingenioso y tan real como la vida misma. Y, por favor, si alguien puede hacérselo llegar a Zapatero, háganlo, saldremos todos ganando con ello.

lunes, 25 de abril de 2011

Abraracúrcix no vuelve, fijo.

Si a Abraracúrcix, jefe de la aldea de Asterix, le hubiera dado por venir este año de turismo a ver la Semana Santa de Sevilla, se hubiera topado con el peor de sus temores. Y es que el gordo y valeroso mandatario galo, que sin titubear un ápice se enfrenta a aguerridos romanos o a desafortunados piratas, sólo siente pavor por una cosa y es: "que el cielo le caiga sobre la cabeza". Así, de haber estado aquí esta Semana Grande Sevillana, ni su escudo protector, ni su pócima mágica lo hubieran librado de ese rotundo desplome del cielo transformado en desoladores aguaceros que se nos han echado encima en estos últimos días. Y es que nos ha caído la del tigre.

Dicen que "en abril aguas mil", pero lo de este año no ha tenido nombre. Y si no, abran la prensa de ayer domingo y lean los titulares: "Triste final", "La peor Semana Santa que usted ha vivido", "El año que no vimos ni media Semana Santa", "Una noche vacía", "Sin opciones y abocados a la desesperanza"... ... O sea, fatal.

Y ahora vienen las preguntas, las anécdotas, los precedentes históricos..., y leemos sobre el aciago 2003 , que al compararlo con este 2011 fue rey; y escuchamos sobre 1932, cuándo con la República únicamente salió la Estrella y lo hizo el Jueves Santo, dando lugar a la leyenda de La Valiente; o nos remontamos a 1933, año en el que no salió ninguna cofradía. A partir de ahí, no ha habido año conocido tan nefasto como éste.

Pero lo más gracioso es cuándo, junto a estas cuitas, también se producen las incertidumbres y las "mea culpa". Y empezamos con que Dios, en su infinita sabiduría, nos ha querido lanzar un aviso y nos cuestionamos si no habrá querido mandarnos un castigo divino. Y nos planteamos si esta Semana Santa, tal y como la enfocamos, tiene un sentido pelín pagano con tanta ostentación, tanta plata, tanto manto bordado, tanta cera, tantas flores, tantas bandas musicales, tanto perifollo y tantos aplausos, chillidos e histéricos llantos. Y, en comparación, nos ponemos a recordar a ese Cristo austero, que se arrimaba a los pobres y harapientos y se enfurecía ante la contemplación de atiborrados mercados o relucientes templos.

No sé... No creo que el pobre de Dios haya tenido nada que ver en todo ésto. Cosas más importantes tendrá que resolver. Bastante liado tenemos el mundo como para que ande perdiendo con nosotros el tiempo. Pero sí es verdad que, tal vez, estemos perdiendo el norte y nos estemos confundiendo.

Sea como fuere, independientemente de que nos mereciéramos o no este aguacero, y de que nos hayamos pasado, como Abraracúrcix, mirando durante una semana, constantemente, el cielo, ha sido una pena que nos haya pasado ésto. Y es que, equivocados o no, éstas son nuestras tradiciones, ésto es lo nuestro.

jueves, 14 de abril de 2011

Los "derechos inalienables" de Mohamed Bouaziz

Hay titulares que cuando los lees, te destripan el alma.
"EEUU celebra las revueltas árabes aunque desconoce 'a qué conducen' ", ha afirmado la Secretaria de Estado Hillary Clinton al difundir el informe del Departamento de Estado sobre los derechos humanos... ... ¡Pues ya podrían haberlo estudiado antes de apretar como apretaron para que nos metiéramos todos en este tinglado!, porque si no hubiera sido por el empujón que nos pegó EEUU, probablemente no nos hubiéramos ni metido. ¡Manda huevos, pues, que ahora nos vengan con ésto! ¡Y éso que éstos son los listillos del cole!. ¡Imagínense lo que podrían dar de sí los torpes!... ¡Y yo quejándome todo el día de nuestro cenutrio local, nuestro actual "saliente de cargo"...!

Pues les voy a decir yo, someramente y sin ser una lumbrera, a lo que conducen estas revueltas. A "grosso modo" y de momento, conducen a 23 insurgentes, que no rebeldes, en su mayoría jóvenes y soñadores, muertos en Bahrein, a 63 en Yemen, a 122 en Siria...; a incontables, miles, de muertos en Libia... Pero también a un Mubarak derrocado y detenido por corrupción y por abusos de poder en Egipto ("Egipto ordena el arresto de Mubarak por la represalia de la revuelta") y a una inusitada y refrescante igualdad electoral entre hombres y mujeres en Túnez ("Túnez opta por la paridad en sus primeras elecciones"). Conducen hacia un camino de esperanza y de libertad y hacia la aniquilación de regímenes opresivos y dictatoriales en los que la tortura y el no respeto hacia los derechos humanos era el pan de cada día.
Estas revueltas, Mrs. Clinton, los alejan de dictaduras bochornosas, de represiones, de atraso social, de abusos constantes, del miedo. Ellos lo tienen claro, Sra. Secretaria del Gran Estado, y por ello están dejando su sangre en el intento. Lo que no sé, y supongo que ahí radica su incertidumbre, es el bocado que pretenden ustedes llevarse de todo ésto y en su defecto, la posición en la que van a quedarse cuándo la situación se estabilice y se finalice todo este enredo.

Básicamente, Señores del Departamento de Estado Norteamericano, esta revolución no se está desarrollando por el pan, como en su momento ustedes dijeron, sino por recuperar la dignidad. Partió de una ofensa, de una humillación, del incalificable escupitajo que le lanzó la funcionaria Fadia Hamdi al frutero tunecino Mohamed Bouaziz, un vendedor ambulante, licenciado universitario, que estaba ya cansado de que le confiscaran su carrillo para luego ir a recuperarlo sobornando. Dicen que "a la tercera va la vencida", y a la tercera, la gota que colmó el vaso de la denigración de Bouaziz llegó y, desesperado y vejado, se inmoló. El "padre de la revolución" le llaman y yo lo definiría como el "espejo de la desesperación".
A éso conducen las revueltas árabes, Mrs Hillary, a acabar con esa constante falta de respeto hacia los derechos inalienables  y que, usted, por la parte que le toca, debería de conocer. Lea, si no, la "Declaración de Derechos de Virginia" de George Mason de 1776 y la posterior "Declaración de Independencia de los EEUU" de Thomas Jefferson del mismo año y muy influenciada por la anterior.
Léaselas y recordará cuáles son los derechos inalienables de todo hombre. O mejor, se los voy a decir yo: 1º: Libertad de pensamiento, 2º: El cuidado del honor y de su vida, 3º: El derecho de propiedad, 4º: La libertad de disponer de su persona, de su trabajo y de su aptitud, 5º: La manifestación de su pensamiento por todos los medios posibles, 6º: La tendencia al bienestar y 7º: La resistencia a la opresión.

Hermoso, ¿no? Pues nada más y nada menos, a éso intentan llegar los "revoltosos" árabes y por éso, aquél 4 de enero, se llevó a cabo aquella trágica inmolación. ¡Así que no me vengan con sus dudas y sus cuitas y, mucho menos, me hablen del hambre! No lo hagan por favor; es cínico y, sobretodo, repugnante.

lunes, 11 de abril de 2011

La "astuta locura"

Es curiosa la epidemia de amnesia que se ha extendido últimamente por ciertos sectores de nuestro paupérrimo mundillo político. Que si "no recuerdo", que si "no tenía conocimiento", que si "no se me informó", que si "eso es mentira"... ... son frases que recientemente estamos oyendo muchas más veces de las que nos gustaría.- Y a mí, con ésto, me viene al recuerdo un precioso monólogo de Hamlet (no el de "ser o no ser") en el que defendía, ante sus preocupados amigos, su cordura, ya muy cuestionada por todos, afirmando que lo suyo no era enajenación real sino "astuta locura". Vamos, que se estaba haciendo el loco para que lo dejasen moverse con tranquilidad por la corte de su tío y padrastro... ...
La "astuta locura"... ...; hermosísima manera la que escogió Shakespeare para definir la impostura de un fingimiento, de un aparentar lo que no se es para conseguir unos fines concretos.
Y ahora les pregunto ¿cuántas y cuántas veces y sin maldad, nos hemos visto abocados a desarrollar esa astucia por supervivencia, por necesidad? ¿Cuántas veces hemos sido, p.e., los "astutos silenciosos" mordiéndonos la lengua, o los "astutos austeros" para no dañar a quién padecía pobreza, o los "astutos bobos" para evitar conversaciones indiscretas?... Y es que, a veces, la astucia bien entendida es el más sublime mecanismo de defensa.
El problema surge cuándo ésta se utiliza para aprovecharte, para extorsionar, para beneficiarte, para robar...
Así, nos encontramos con unos "astutos desempleados", mejor llamados sinvergüenzas porque en su vida no han dado ni un triste tajo y que ahora están implicados en el sórdido asunto de los ERE ("Anticorrupción asume el caso de los ERE porque la juez Alaya apunta a una 'corrupción política' "); o con el "astuto padrazo", que a cambio de concesiones de la Junta pidió sendos trabajos para sus vástagos en Abengoa y Bogaris ("Chavez presentó a su hijo al presidente de Bogaris que lo contrató a cambio de una facturación de 24.300€ en cuatro meses"); o con el "astuto Maquiavelo" que sin recordar que "el fin no justifica los medios" y aunque ahora lo niegue, hizo avisar a la banda terrorista ETA ante inminentes detenciones ("El juez Ruz interroga a los tres mediadores del Gobierno con ETA sobre el 'caso Faisán' "); o con el "astuto manipulador" que permanece en la Generalitat Valenciana, ante la perplejidad de todos y todo gracias a sus amenazas más o menos soterradas ( "Camps impone al PP unas listas con 9 implicados en corrupción"); o con el "astuto izquierdista proletario" que desoyendo sin recato alguno el "compromiso ético" de su partido, rechaza dimitir de su cargo ("Torrijos rechaza dimitir y alega que todos los partidos apoyaron la venta de Mercasevilla")... ... Demasiados chorizos, que no astutos, hay sueltos por ahí... Demasiados para mí.
Y mientras tanto, nuestro "astuto ególatra" municipal ha culminado su construcción faraónica de las Setas sevillanas, que lo hará pasar a la historia y que nos ha costado la friolera de 23.000 millones de las antiguas pesetas y se rumorea que, para pagar desaguisados y despropósitos de este tipo, al final del año, nuestros "astutos gestores de crisis" van a verse obligados a volver a bajar otro 5% el sueldo a los funcionarios. Y es que ¡claro!, la crisis es de todos, aunque el desfalco y el desaguisado hayan sido ocasionados por unos pocos...
Eso sí, nuestro "saliente del cargo" (a ése me niego a ponerle lo de "astuto" ni siquiera irónicamente), ajeno a toda esta debacle, sigue soltando sus mieles. "Hay quien cree que se puede ser el mejor delantero toda la vida. Pues no", ha dicho para justificar su dimisión. Y yo me pregunto en mi "astuta estupidez" ¿a quién se referiría con eso de "el mejor delantero"?... ¿a Messi, a Raul, a Eto'o, a Ronaldo?... y es que parece mentira que después de la que ha montado, te venga aún con una perogrullada de ese calibre.

jueves, 7 de abril de 2011

La "hybris"

Supongo que para cuando Napoleón Bonaparte pronunció la célebre frase: "el cementerio esta lleno de personas imprescindibles", había tocado fondo, se encontraba en el ocaso de su gloria en la Isla de Santa Elena escribiendo sus memorias y los palos de la vida le habían hecho dejar atrás su agudizada "hybris".

Para los griegos, la "hybris" era un mal típico del poder que conllevaba "el creerse insustituible, designado por los dioses y con la razón a toda costa, pese a que la realidad lo desmintiese". "Este orgullo desmesurado o confianza en uno mismo exagerado", abocaba a quién lo padecía (siempre según los griegos) a recibir merecido castigo a su sin razón y a su soberbia, llegando a temérseles y a compadecérseles cual leprosos o cual portadores de la peste negra.

En el transcurso del siglo XX, muchos han sido los poderosos que han padecido secuelas físicas y todas ellas están estudiadas y analizadas (*). ¿Cómo influyó, por ejemplo, en sus decisiones y sus gobiernos, la brutal depresión que padecieron Nixon, De Gaulle o Churchill?; ¿y la polio en Roosevelt, o la paranoia en Stalin?; ¿y el parkinson y la monorquidia en Hitler, o la úlcera gastroduodenal en Mussolini?, ¿y el cáncer de próstata en Mitterrand, o la enfermedad de Addison  en JF Kennedy, o el alzhéimer del último año de su mandato en Reagan?. Indudablemente les afectó, les tuvo que afectar. Pero ¿cuáles de ellos adolecieron de "hybris", un mal en muchos casos mucho más pernicioso para un gobernante que los expuestos anteriormente?. ¿Hitler, Stalin, Nixon, Churchill, Bush, Blair?... ¿Berlusconi, Sarkozy, Gadafi o Al-Assad en la más resiente actualidad?...

Sea como fuere, el que padece otros males pero no ése es nuestro lastre nacional, JLR. Zapatero. El hombre se nos va. Y por eso de "a enemigo que huye puente de plata", ahora todos son halagos y adulaciones hacia su persona. ¡Que lección de ética, de saber estar, de generosa y humilde personalidad!. Ahora todo es leer sobre su "racionalidad, coherencia y responsabilidad". ¡Que dulce bonhomía nos mostró a todos al hacer público el sábado pasado su decisión! ¡Qué candor!... Y yo lo que veo es que, tras esa sublime envoltura   de "es lo más conveniente para el PSOE y para el país", huye del varapalos que le van a dar en las municipales y autonómicas de mayo, que pasa "generosamente" un testigo envenenado, que escapa del peso de la valoración más baja (del 3,3) que haya recibido jamás un presidente de nuestro gobierno español, que deja un lastre de cuatro millones de parados en solo dos años... En definitiva, que anuncia su adiós cuando España y su partido sufren la peor de las situaciones posibles. Así que, que se dejen de lisonjas porque, tal y como yo lo percibo, su huida no tiene una lógica de estado, sino una lógica, en todo caso, política y, sobretodo, personal; y que no nos hablen a estas alturas, de "el sabio manejo de los tempos de Zapatero" aludiendo a su gesto porque es, cuanto menos, indecoroso e inapropiado y, ante todo, demencial.

Que se vaya. Que se vaya, es lo mejor.Y que se exilie, como el corso en Santa Elena, en León. Hace poco le escuché una sentencia que me pareció, ya por entonces, tan petulante que la apunté. "Me gustaría pasar a la historia de España como el presidente que, además de hacer frente a la crisis, transformó la economía y llevó a cabo la tercera gran transición económica de la democracia", dijo. Para reírse a carcajadas... o para echarse a llorar, según se mire.
Y es que, Zapatero no habrá sufrido la perniciosa "hybris" del demonio, pero ha padecido algo peor y es el mal del cretinismo, de la falta de preparación y de la mediocridad. Lo peor es que en su nefasta gestión y en su caída nos ha arrastrado a todos. Se ha llevado por delante a toda una nación.
En fin... "a rey muerto, rey puesto". Supongo que por malo que sea lo que venga, nunca será peor.

(*) David Owen: "En el poder y en la enfermedad". Ed. Siruela.